La pyme Heffner Oil concretó la primera exportación a Alemania, mientras la Scaloneta mantiene sus cábalas para el Mundial
El aceite esencial de palo santo, utilizado por la Selección argentina como cábala para ahuyentar las malas vibras durante el Mundial, se convirtió en un producto de exportación para la empresa chaqueña Heffner Oil. Desde Sáenz Peña, la firma realizó su primer envío de 3.200 kilos hacia Lauffen, Alemania, siendo este lote parte de un total de 9.000 kilos que planean destinar al mercado alemán.
Paralelamente, Heffner Oil prepara un nuevo embarque hacia Inglaterra y mantiene negociaciones con el gigante japonés Takasago, reconocido en la industria aromática. La información fue confirmada por Oscar Dudik, ministro de Producción de Chaco, ante el portal Agroperfiles.
El ritual del palo santo, que forma parte de la rutina del plantel argentino en el Mundial 2026, tiene como principal referente al defensor Cristian “Cuti” Romero, quien junto a Lisandro Martínez y Nahuel Molina conforman “la banda del palo santo”. Esta práctica consiste en encender la madera para limpiar la concentración de energías negativas.
Esta costumbre se originó en el Mundial 2022, en la concentración en Doha, cuando Romero y Martínez buscaron neutralizar las malas vibras. Actualmente, tras la victoria frente a Cabo Verde, ambos futbolistas confirmaron que mantienen esta tradición.
Martínez relató: “Comenzamos prendiendo el palo santo en la habitación, abríamos las puertas, agradecíamos y visualizábamos la Copa. Fue muy importante para nosotros”. Con el tiempo, el hábito se extendió a otros espacios de la concentración.
El plantel vivió una situación particular en el aeropuerto de Kansas City, cuando la aduana detectó un encendedor tipo “magiclick” en la valija de Romero, prohibido para vuelos, que usaba para prender el palo santo.
En cuanto a la producción, el aceite de palo santo chaqueño cumple con estrictas regulaciones de trazabilidad y desarrollo sostenible, requisitos indispensables para ingresar al mercado europeo y con aval del Ministerio de Ambiente de la Nación. Dudik señaló: “El control de trazabilidad es riguroso en Europa, sin eso no se comercializa. Esta industria es única en el país y está en Chaco”.
Waldo Heffner, ingeniero químico y fundador de la empresa en 2003, comenzó la producción comercial en 2018 con 1.000 kilos mensuales y hoy fabrica 7.000 kilos mensuales en una planta ubicada en el parque industrial local, dedicada exclusivamente al aceite de palo santo.

