Desde UCRA advierten que la crisis laboral afecta a trabajadores y usuarios del transporte en el Área Metropolitana.
Afiliados a la Unión de Conductores de la República Argentina (UCRA) volvieron a poner en evidencia la delicada situación que atraviesan los empleados de la empresa de transporte ERSA, donde se registran despidos y suspensiones que impactan en decenas de familias.
El secretario general del gremio, Juan Ramón Romero, explicó que durante 2026 la problemática se intensificó. "Como representantes de los trabajadores del volante y del transporte, denunciamos que ERSA está aplicando suspensiones y despidos", afirmó.
Actualmente, hay 15 despidos confirmados y entre 30 y 40 trabajadores suspendidos sin goce de sueldo, un número que varía mensualmente. "Unos vuelven, otros quedan suspendidos, pero ahora los despidos aumentaron", indicó.
Romero cuestionó la legalidad de estas acciones y destacó el daño social que generan. "Es inconstitucional dejar sin sustento a las familias. Cada trabajador tiene compromisos económicos que afrontar", señaló.
Ricardo Sánchez, despedido y miembro de UCRA, manifestó que el sindicato busca visibilizar esta situación ante la comunidad y los usuarios del transporte público.
Explicó que el conflicto se inició el año pasado con la presentación de un procedimiento preventivo de crisis y la implementación de recortes salariales y de tareas, pero cuestionó los argumentos para los despidos.
"La empresa alega falta de ingresos para sostener el servicio, aunque desde el Estado aseguran que los aportes están al día y no hay deudas", dijo.
Sánchez afirmó que no existe causa justa para los despidos y advirtió que el perjuicio alcanza tanto a los trabajadores como a los pasajeros. "Cientos de usuarios pierden el servicio y muchas familias quedan sin ingresos y endeudadas", explicó.
También describió las dificultades económicas de los despedidos: "La mayoría enfrenta serios problemas de endeudamiento y atrasos en pagos, lo que complica la reinserción laboral".
Finalmente, relató su experiencia: "Hace seis meses fui despedido, tengo 50 años y toda mi experiencia laboral es como conductor, lo que limita mis opciones".

